APUNTES PARA PREPARA EL EXAMEN (1)
La filosofía y su relación con la educación
La filosofía es la tentativa persistente del intelecto humano de comprender y describir el mundo en que vivimos y del que formamos parte. Es el esfuerzo de resolver problemas fundamentales, de obtener una visión amplia del universo y de encontrar respuesta a preguntas sobre el origen, la naturaleza y el destino de la materia, la energía, la vida, la mente, el bien y el mal.
Cada sistema educativo debiera ser fundado, administrado y justificado de acuerdo con una sólida filosofía de la educación. Se entiende por una filosofía de la educación, una actitud característica hacia la educación y sus problemas, con una referencia especial a los propósitos y objetivos a lograrse y los métodos por los cuales se han de alcanzar. Requiere un concepto claro del origen del hombre, su naturaleza y su destino.
La manera en que se prepare el programa de la escuela y la forma en que la misma esté funcionando, serán determinados por la filosofía de la educación. Los tipos de escuelas a ser establecidos, su ubicación, la clase de maestros, el programa de estudios y los libros de texto a emplearse, las actividades espirituales, el programa industrial, la vida social y la recreación, el programa diario, el aspecto financiero y hasta el funcionamiento de la biblioteca, son determinados por un concepto de la filosofía de la educación.
La filosofía surge cuando el hombre empieza a buscar una explicación de sí mismo y del medio que lo rodea sobre la base de su razón y sus sentidos. Filosofía etimológicamente significa “amor a la sabiduría”, esto se puede interpretar de tres formas:
- Como un estudio que guía al individuo sobre su conducta general.
- Como una visión de la vida coherente y ordenada que percibe el hombre con relación a los fenómenos con los que interrelaciona.
- Como un conjunto de principios conductores y reguladores de la conducta humana y los valores especializados en los diversos campos del conocimiento.
La filosofía por su propia naturaleza aborda y problematiza un conjunto de realidades; y al interior de ese conjunto de realidades se encuentra y se ubica el campo educativo, donde tiene su espacio y su tratamiento específico.
Todo acto humano, por su propia naturaleza conlleva una cierta dirección, un contenido, una intencionalidad, es decir, conlleva una finalidad; por lo tanto, nos lleva hacia un fin determinado. Las acciones humanas tienen una carga específica; y en materia educativa esto es determinante en su quehacer cotidiano.
La reflexión filosófica sobre la educación demanda aportes y planteamientos. Constituye un puente que permite establecer la relación que mantienen los hombres con el mundo, desde su propia historia. La filosofía de la educación vista de esta forma nos permite establecer, no sólo un compromiso teórico más explícito con este campo, sino también un compromiso concreto, dominio, más efectivo; y así poder visualizar un rumbo, un camino, una serie de objetivos, o si se quiere llegar a una determinada propuesta que se asiente en un cuerpo de principios y fundamentos que se puedan expresa como un todo.
Una filosofía educativa que sólo reflexione sobre el proceso pedagógico sin más, se quedaría a mitad de camino ante las exigencias que demanda nuestra compleja realidad. La filosofía no puede vivir enclaustrada en sus espacios y determinaciones de orden teórico-metodológico: debe impulsar la reflexión con rigor y método sobre qué se entiende por educación o para qué educar.
Filosofía y Educación.
El fin de la educación tiende a otorgar al hombre condiciones mejores de vida y de autorrealización, lo que se puede contextualizar bajo el concepto cié vida buena. En este sentido, las disciplinas filosóficas que se vinculan más directamente con la educación son la metafísica, la epistemología, la gnoseología, la lógica, la ética y la antropología filosófica.
A través de la metafísica, el filósofo de la educación se interroga acerca de la naturaleza de la realidad educativa, del ser de la educación, de los elementos y niveles en que la educación se constituye, como entidad, como una realidad en sí misma. A través de la epistemología y gnoseología, el filósofo busca respuestas acerca de la naturaleza y alcance del conocimiento y cómo éste se vincula con la ciencia, con la religión, con las artes, con las técnicas; en último término, con la cultura. Por medio de la ética, el filósofo se pregunta acerca de la naturaleza de la bondad y de cómo ésta se expresa a través de virtudes y valores que pueden configurar en el hombre una conciencia, un juicio y una conducta moral. Siguiendo el razonamiento de la antropología filosófica, el filósofo se interroga acerca cíe la posición del hombre en el mundo y vincula la naturaleza humana con esta particular realidad que es la educación. De esta manera, la filosofía colabora profundamente en la tarea educativa, porque ayuda a configurar entitativamente la educación y porque contribuye a crear, en torno al hecho educativo, una constante búsqueda de principios y causas.
Preocupaciones y Tareas de la Filosofía de la Educación.
La filosofía es connatural al hombre. Ella es abarcadora y posibilita un intercambio libre y espontáneo del hombre con el mundo y con los temas que contextualizan la existencia. La educación es uno de estos temas y la filosofía mantiene una preocupación preferencial por su realidad.
La preocupación esencial de la Filosofía de la Educación es ontológica y antropológica. La educación complementa al hombre y le confiere crecientes grados de realización y plenitud que afectan su constitución esencial. Por ello, la educación acaece sólo en el hombre y esta posibilidad, la posibilidad de que sea educable, supone una categoría típica y estrictamente humana: la educabilidad, término acuñado por Herbart para designar un rasgo esencial; a la naturaleza y teleología del hombre. La reflexión acerca de la educabilidad es, en consecuencia, una de las dimensiones de la Filosofía de la Educación.
Pero, también la filosofía puede interrogarse acerca de qué hombre se quiere conformar; de qué sistema educativo y qué valores predominantes deben emerger de una sociedad educativa para hacer mejor a las personas y para posibilitar el acceso a la vida buena que promete la educación. Frente a preguntas de este tipo surgen respuestas diferentes tales como las que han buscado el idealismo, el pragmatismo o el existencialismo, por ejemplo.
Otra forma de aplicar la Filosofía de la Educación es usar los instrumentos clásicos de la filosofía y los procedimientos metodológicos de la metafísica, la lógica, la ética y la estética respecto de una reflexión crítica sobre cómo la educación está impactando una época o un sistema mayor, y proponer las modificaciones del caso, si correspondiera.
Una opción alternativa que tiene la Filosofía de la Educación es concentrarse sobre algunos aspectos específicos de la educación y proceder a su examen. En este ámbito, por ejemplo, se manifiestan los aportes de la Filosofía del Lenguaje aplicada a la educación o de la Filosofía de la Historia aplicada a la educación.
Para efectos de este texto, se entenderá por Filosofía de la Educación básicamente la reflexión y discusión sistemática de la cuestión educativa, de las cuestiones pedagógicas y de las cuestiones humanas, reflexionadas desde una perspectiva metafísica, epistemológica, ética, gnoseológica y antropológica, o mediante una combinación de ellas.
I. El Idealismo.
El Idealismo es la visión metafísica de que las ideas son la única realidad. Niega la existencia de las cosas materiales. Es en su médula un énfasis en la realidad de las ideas, los pensamientos y la mente, antes que acentuar los objetos y fuerzas materiales. Enfatiza la mente como básica o previa a la materia e incluso sostiene que la mente es real, mientras que la materia es un subproducto de la mente.
Para el idealista, el hombre es un ser espiritual cuyo destino último es religar-se con la divinidad y cuya trascendencia en la tierra es la perfección de las virtudes naturales con el objeto de preparar esta re-ligazón con lo divino. Para ellos, el pensamiento intuitivo es tan importante como el científico, y el propósito de la enseñanza no debe ser tanto familiarizar al estudiante con una determinada cantidad de información, sino que estimularlo para que pueda descubrir por sí mismo los significados y relaciones de la información educativa. En la educación idealista, el tema de los valores es trascendental y la enseñanza moral tiene el propósito de situar al estudiante en un cierto orden moral fundamental del universo.
El idealismo afirma que el pensamiento nada puede conocer fuera de lo que está en él. O sea, por medio del pensamiento no se puede salir fuera del pensamiento.
Es un sistema filosófico que considera a la idea como primera y única realidad esencial. La esencia del ser es la idea, el mundo de la materia es una ilusión, es una manifestación de la idea o del pensamiento. Entre sus representantes encontramos a Platón, del idealismo ontológico; a Hegel, del idealismo trascendental y a Berkeley, del idealismo empírico.
Idealismo: La realidad última es no-material y mental. La Verdad para los idealistas radica en el dominio de las ideas. Las ideas, postulan, precedió a la materia. De este modo las ideas tienen valor intrínseco, en tanto que la materia tiene valor extrínseco. Algunos idealistas han identificado una mente absoluta o yo absoluto, que está constantemente pensando estas ideas. George Berkeley, un idealista cristiano, identificó el concepto del yo absoluto con Dios. Por ello, Dios es la realidad última
Concuerdo con la idea que Dios es la realidad última. Él es el Aquel cuyos pensamientos originaron todas las cosas. Dios habló y el mundo vino a la existencia. Todo en el universo tiene su fuente en la mente de Dios.
También estoy de acuerdo con que ideas tales como la verdad, la belleza y el honor son absolutas en la medida que son encarnadas en la persona de Dios.
El Idealismo toma como punto de partida la idea y tiene varias corrientes a seguir:
1 Idealismo objetivo y ontológico propuesto por Platón.
2 Idealismo subjetivo, que a su vez acepta dos corrientes: el idealismo empírico propuesto por Locke y Hume, y el Idealismo Trascendental apoyado por Kant, Fichte y Schelling.
* Idealismo Ontológico. Su representante, Platón, tiene una cosmovisión idealista de la realidad; afirma la existencia de un mundo de esencias puras, realizadas más allá de este cielo invisible, el alma conoce estas ideas eternas e inmutables, antes de ser encarcelada en la materia.
Platón sostiene que las ideas son representaciones irreductibles a los conocimientos sensibles. El alma es la sustancia que contiene a las ideas. Este ser espiritual es intrínsecamente independiente de la materia, en el ser y en el obrar.
Aristóteles y la filosofía Aristotélica-Tomista señalan además la espiritualidad, racionalidad, la sensibilidad, la unicidad y simplicidad del alma humana, haciéndola inmortal e incorruptible. El Tomismo concluye que el educador debe tener presente que la vida actual no lo es todo.
* Idealismo Trascendental. Su representante, Hegel, establecía que la realidad se reduce a la idea, todo es pensamiento, su frase: “Lo que es racional es real y viceversa” plantea de manera explícita su postura: determina que la esencia de toda realidad y del todo es pensamiento, Idea.
La Idea es el pensar absolutamente idéntico a sí mismo. Y el pensar es la actividad consistente en enfrentarse consigo mismo, a fin de ser para sí, y ser él mismo en este otro sí mismo. Así la ciencia comprende tres partes:
1º. La lógica, o sea, la Idea de la ciencia en sí y para sí.
2º. La Filosofía de la naturaleza, o sea, la ciencia de la Idea en su alteridad.
3º. La Filosofía del Espíritu, es decir, la Idea de que su alteridad retorna a sí misma.
* El Idealismo Empírico. Locke coloca a las ideas dentro de un sustrato de las cualidades de los cuerpos; en tanto que Hume afirma que no existen las sustancias, sino que se presentan ideas y percepciones. Niega, además, el carácter de universalidad y necesidad de los principios que rigen el universo. El hombre es un ser sin alma inmortal, apunta, sin ciencia objetiva, sin moral a la que deba sujetarse.
Esta corriente afirma que el pensamiento nada puede conocer fuera de lo que está en él. O sea, por medio del pensamiento no se puede salir fuera del pensamiento.
Concepción educacional del idealismo. Para Platón, el hombre es esencialmente alma encerrada en materia, dicha unión es accidental. El hombre tiene que dominar su parte animal instintiva con ayuda de la razón para llegar a la idea del Sumo Bien.
El gran filósofo friego propone un plan de estudios para la educación en base a la Música y la Gimnasia. Dentro de la música contempla la Gramática, la Lírica (música y poesía), la Tría Matemata (Matemáticas, Geometría y Astronomía).
A su vez, Kant afirma que la educación y el progreso deben ser inseparables y es la educación la que hace que el hombre sea hombre. La educación debe ser rígida y severa, dice, para evitar corromperse o que se desvíen los valores morales.
“Obra de tal forma que la máxima de tu voluntad pueda servir al mismo tiempo de norma de legislación universal”. Prefiere la educación escolar en donde el profesor de manera impersonal aplica la regla del recto obrar, admitiéndose el castigo para quien desacate lo establecido.
Para Kant, los pasos que sigue la educación son: obediencia (niñez), y asimilación del valor de las ordenes dadas (juventud) para llegar a consolidar una conducta humana en donde se continúa con una obediencia pero a sí mismo. Se inclina pues, más a la formación que a la instrucción.
Por su parte, Hegel señala que la educación debe ofrecer al educando todos los recursos físicos, intelectuales y éticos para lograr la perfección moral de su vida para que pueda cumplir todos sus deberes. Afirma que el educador es el representante de los intereses del Espíritu General y le ayudará al educando a elevar su personalidad y conducirlo a la religión y a la paz en el Espíritu Absoluto.
La educación en la sociedad consiste en la transmisión de las técnicas y creencias sobre el carácter sagrado. Desde el punto de vista del individuo, su formación consiste en la conquista de lo que encuentra ante sí, consiste en asumir su naturaleza inorgánica y apropiársela.
El currículum idealista. Los idealistas se concentran en el desarrollo mental del educando. El currículum enfatiza el estudio de las humanidades. El estudio apropiado de la humanidad, la historia y la literatura son el centro del currículum idealista. Las piezas literarias consideradas como obras maestras de la humanidad ocupan un importante lugar en el currículum ideal. Las matemáticas puras son también incluidas en el currículum en la medida que se basa en principios a priori universales y que proveen métodos que tratan con abstracciones. La biblioteca es el centro de actividad en la escuela idealista. Porque el idealista sostiene que ciertas verdades son universales y permanentes, significa que puede haber cambio o innovación en el currículum. Las materias para la escuela so las que se preocupan de la persona ideal la sociedad ideal. El currículum no trata adecuadamente la política social.
El profesor ocupa una posición crucial en la escuela idealista. El profesor sirve como un ejemplo viviente de lo que el estudiante puede llegar a ser intelectual, social y étnicamente. El rol del profesor consiste en traspasar el conocimiento de la realidad, puesto que está más cerca del Absoluto que los estudiantes.
El Método idealista de Enseñanza. Los Idealistas confían en las conferencias y las discusiones. Los estudiantes también aprenden imitando al profesor o a alguna otra persona muy cercana al Absoluto. Los Idealistas también confían plenamente en la lógica deductiva. Al idealista le importan poco las visitas de estudio y los datos sensoriales.
II. El Realismo.
El Realismo es la visión metafísica de que los objetos físicos continúan existiendo cuando no son percibidos. En la filosofía moderna, el término realismo se aplica a la doctrina que manifiesta que los objetos comunes percibidos por los sentidos, como mesas y sillas, tienen una existencia independiente del propio ser percibido. En este sentido, es contrario al idealismo de filósofos como Imanuel Kant. En su forma extrema, llamado a veces realismo ingenuo, se piensa que las cosas percibidas por los sentidos son en rigor lo que parecen ser. En versiones más complejas, a veces denominadas como realismo crítico, se da alguna explicación de la relación entre el objeto y el observador que tiene en cuenta la posibilidad de que tengan lugar ilusiones, alucinaciones y otros errores de la percepción.
Las tesis fundamentales de todo realismo se pueden enunciar como sigue:
- el objeto de conocimiento es independiente del sujeto de conocimiento,
- en lo fundamental, el conocimiento del objeto no es diferente del objeto.
En oposición al idealismo, se ha desarrollado esta comente filosófica que sostiene que todo lo existente es esencialmente concreto. Sin embargo, no todos los realistas mantienen una posición uniforme, Más bien se dividen en dos grandes corrientes: el realismo racional, que defiende la racionalidad como el atributo máselevado del hombre y como el mecanismo que vincula esencialmente a la persona con la realidad; y el realismo natural, que es de carácter científico y básicamente sostiene que la filosofía debe imitar el rigor metodológico y la objetividad de la ciencia.
El realismo plantea que la educación debe generar en el alumno un constante interés y curiosidad por los objetos del mundo y desarrollar el pensamiento abstracto como una forma de aprehensión y discriminación de los objetos de la realidad.
En la actualidad, la controversia del realismo - antirrealismo se desarrolla fundamentalmente en la filosofía de la ciencia. En esta disciplina filosófica, un trazo particular del realismo es que no se ocupa tanto de la naturaleza o de la existencia del objeto como del tipo de relación que hay entre el conocimiento y el objeto.
Pero no es sólo la cuestión de si la ciencia estudia o no una realidad. Hay varias concepciones del realismo, no excluyentes mutuamente, según hagan hincapé en uno u otro aspecto:
Así, el realismo epistemológico defiende que las teorías científicas proporcionan conocimiento o que describen la estructura de la realidad.
Para el realismo ontológico la realidad existe independientemente de que la ciencia pueda proporcionar conocimento sobre ella. Las cosas existen independientemente de que los humanos tengamos la capacidad de observarlas. Poper sería un realista ontológico, aunque considera que las teorías científicas siempre se mantienen en el ámbito de las conjeturas.
Concepción educacional del realismo. Dos modos de entender la función social de la educación son la realista y la idealista. Para el realismo la educación ha de venir marcada por las exigencias y necesidades familiares y sociales. Desde esta postura se defiende la idea de que se educa en función de la colectividad. Educar es aprender a desempeñar los roles impuestos por los respectivos grupos sociales. Es así como el individuo tiene mayores posibilidades de adaptación al grupo. Triunfo y prestigio van en relación directa con esta adaptación, que nos empuja a una especie de mimetismo o de conformismo social. En otras palabras, de lo que se trata es de preparar a los sujetos, para que éstos puedan hacer lo que la sociedad y los grupos sociales esperan de ellos.
En esta dirección nos podemos encontrar con una educación tal, que se pliegue de forma servil a las exigencias sociales, incluso con un tipo de educación domesticada desde arriba, que responda a las exigencias o imposiciones políticas; cosa que puede suceder y de hecho sucede con bastante frecuencia, pues sabido es que los estados se valen de la educación para instrumentalizarla a favor propio. Es claro que la educación tenga que cumplir una función de adaptación social y que debe de preparar al individuo para que éste pueda desenvolverse e integrarse en la sociedad que le vaya a tocar vivir ( así por ejemplo se explica el hecho de que los idiomas modernos vayan ganando interés en detrimento de las lenguas clásicas, o que las enseñanzas técnicas vayan desplazando las manualidades o la artesanía); con todo, la educación no puede estar en dependencia absoluta y en conformismo total con lo que en un momento determinado impongan la realidad familiar o social, mucho menos en los tiempos que nos están tocando vivir.
De aquí que exista otra postura, la de los idealistas, que abogan por una educación cuya finalidad es el mejoramiento de la sociedad y la familia. Ambas necesitan con urgencia ser mejoradas. Desde algún rincón de la sociedad tendrá que salir el revulsivo que cambien el rumbo de la situación actual y nada mejor que intentarlo desde la realidad educativa , que se puede presentar bajo formas y manifestaciones diferentes , mucho más en unos tiempos en los que los medios de comunicación social están jugando un papel tan importante.
A poco que nos fijemos en la historia nos daremos cuenta de que los grandes cambios sociales han tenido su origen en las ideas revolucionarias de pensadores y educadores. Si algún sentido tiene la educación ha de ser el perfeccionamiento de los individuos y qué duda cabe que a través del perfeccionamiento de los individuos se llega al mejoramiento de los grupos a los que estos pertenecen. Uno de las mayores ayudas que la sociedad puede recibir, es precisamente el que le viene de parte de la educación. Este planteamiento ha sido siempre la aspiración de los grandes idealistas, cuyos orígenes los tenemos ya en Platón, quienes soñaron siempre con la idea de que la educación podría ser el medio más indicado para lograr una sociedad más justa, solidaria y pacífica.
El método realista. El método del realista involucra una enseñanza para el dominio de hechos a fin de desarrollar la compresión de la ley natural. Esto es mejor realizado usando rutinas de repetición grupal y ejercicios. El aprendizaje es fortalecido a través de experiencias sensoriales directas o indirectas tales como visitas de estudio, uso de filmes, diapositivas, videos, discos, televisión, radio, etc.
El realista favorece el uso de la lógica inductiva, pero se opone a la instrucción individualizada, las horas de placer en la cancha o la auto-expresión del arte y la música
El currículum realista. Los fines primarios de la educación son enseñar a los niños las lecciones de la naturaleza y aquellos valores que conducirán a una buena vida. Por supuesto, la vida buna es la que se conforma a la ley natural. El realista visualiza el currículum como reducible al conocimiento que puede ser medido. El currículum incluye la ciencia en todas sus muchas ramas. El estudio de la ciencia enseñará a los estudiantes el orden subyacente del universo. Otras materias incluidas en el currículum son las matemáticas y las ciencias sociales. De acuerdo con el realista, las matemáticas representan un sistema preciso, abstracto y simbólico para describir las lecciones del universo. Las ciencias sociales son vistas tratando con las fuerzas mecánicas y naturales que pesan sobre la conducta humana.
En la escuela idealista, el profesor ocupa un lugar de ventaja y su rol es el de un guía: debe introducir a los estudiantes a las regularidades y al ritmo de la naturaleza de manera que puedan comprender la ley natural. El conocimiento transmitido por el profesor debiera ser libre de sus prejuicios y de su personalidad. Para eliminar los prejuicios del profesor en sus presentaciones, el realista recomienda el uso de máquinas de enseñanza. La enseñanza es mejor cuando es más objetiva, abstracta y deshumanizada.
III. El Pragmatismo.
En el campo de la filosofía, la línea spenceriana y darwiniana soportó una suerte de transmutación para dar lugar a la construcción de varias corrientes, siendo la más destacada el Pragmatismo: la declinación del positivismo evolucionista inglés de fines del siglo XIX, en vínculos con el viejo empirismo, permitió la gestación de esta corriente filosófica originaria de Estados Unidos, cuyo principal exponente es William James, en lo filosófico, y John Dewey en lo pedagógico, con su concepción de la Escuela Nueva.
Sus dos doctrinas básicas son: “Si funciona, úsalo.” Donde hay una voluntad, hay un camino. Los resultados son lo que cuentan. La prueba de la verdad es el individuo mismo.
Es la posición filosófica de que las consecuencias prácticas son los criterios de conocimiento, significado y valor. Descansa sobre las presuposiciones de que el mundo de la experiencia, accesible a la pesquisa científica, es todo lo que podemos conocer y que las proposiciones y actos tienen significado solamente en términos de sus consecuencias verificables y públicas.
Los pragmatistas convienen con los realistas en que el mundo material existe por sí mismo y que no es sólo una proyección de la mente. Sin embargo, afirman que el mundo no es independiente del hombre y que la experiencia se constituye por la acción recíproca del hombre y el ambiente. El pragmatismo es fundamentalmente humanista y se podría afirmar que uno de sus axiomas filosóficos es que el hombre es la medida de todas las cosas.
Consecuentes con su pensamiento, los pragmatistas consideran al hombre como un ser natural que vive en un medio social y biológico al mismo tiempo. Por ello, los fines y medios de la educación deben ser flexibles y sometidos a revisiones científicas periódicas. El estudiante debe percibir la realidad como algo estrechamente vinculado a su propio organismo, En este sentido, la mente es esencialmente activa y exploradora y el hombre no recibe pasivamente el conocimiento sino que lo elabora. El conocimiento es así una transacción entre el hombre y su medio, y la mejor forma de adquirir conocimientos es a través de la inteligencia científica.
Para el pragmatista, los valores son relativos y la enseñanza debe considerar una moral que concilie el bienestar del hombre en su ambiente natural. Los valores derivan de la adecuación inteligente de los intereses del hombre con los de la realidad natural.
El currículum pragmático. De acuerdo con el pragmático, el currículum debiera ser centrado en el alumno. Debiera cambiar a medida que las necesidades del educando varían. Porque la realidad está constantemente cambiando, el currículum debiera ser construido alrededor de las unidades naturales que surgen de las preguntas punzantes y de las experiencias del educando. La experiencia de la escuela es una parte de la vida antes que una preparación para la vida. De este modo, la función de la escuela debiera ser enseñar a los estudiantes a manejar el cambio y a adaptarse a él de una manera saludable. El proceso de aprendizaje es más importante que el contenido. Para el pragmático, dado que la única realidad humana es la experiencia, las escuelas debieran cuidadosamente definir la naturaleza de la experiencia y establecer ciertos criterios de juicio. La educación es un proceso de toda la vida, continuo, fluido, dinámico y abierto, que debiera contribuir al continuo crecimiento del niño. Las escuelas debieran ser comunidades democráticas en que los estudiantes participan en la toma de decisiones proceso en anticipación a su futura participación en el proceso de toma de decisiones de la sociedad mayor.
El método pragmático. El currículum centrado en el educando necesita enseñanza en equipo y cursos interdepartamentales. Se prefieren los proyectos a las exposiciones orales. La metodología se centra en una gran libertad de elección en la búsqueda de situaciones de aprendizaje experimentales que serán más significativas para los estudiantes. En la sala de clases las ideas son probadas para ver si son verificables. Los problemas seleccionados para resolver deben ser los reales problemas del niño. El método de resolución de problemas está arraigado en las necesidades psicológicas del estudiante antes que en el orden lógico de la materia. Así se ayuda a que los estudiantes usen la inteligencia y el método científico en la solución de problemas que son significativos para ellos. Las giras de estudio tienen ventajas definidas sobre la lectura y las experiencias audio-visuales, dado que el estudiante tiene una mejor oportunidad de participar en una interacción de primera mano con el ambiente.
¿Qué es el Pragmatismo? El Pragmatismo fue una contribución del pensamiento norteamericano a la filosofía: Charles S. Pierce, William James y John Dewey son sus principales exponentes. Lo que unió a estos hombres fue su convicción de que debe haber una íntima conexión entre pensar y hacer. Vieron poco valor en los modos de pensar que no hacían ninguna diferencia en la vida cotidiana. Al mismo tiempo, concluyeron que la conducta que no descansaba en el pensamiento carecía de un importante ingrediente. Para los pragmáticos originales, por ello, el término práctica quiso decir el modo en que el pensamiento trabaja en acción.
El Pragmatismo descansa sobre las presuposiciones de que el mundo de la experiencia, accesible a la pesquisa científica es el que todos podemos conocer y que proposiciones y actos tienen significado en términos de sus consecuencias verificables y públicas. Su posición filosófica es la de la búsqueda del conocimiento como una transacción. Una transacción usualmente ocurre entre dos partes. Las partes involucradas en la búsqueda del conocimiento son el hombre y el ambiente. El hombre tiene una mente activa y exploratoria más que pasiva y receptiva. El hombre produce conocimiento en tanto interactúa con el ambiente. El hombre actúa sobre el ambiente y luego sufre ciertas consecuencias. Aprende de esta experiencia transaccional con el mundo alrededor suyo. Este conocimiento, que el hombre adquiere, de este modo se arraiga en la experiencia y es por ello una transacción.
¿Es la filosofía educacional adventista idealista, realista o pragmática? En verdad, nuestra filosofía educacional no se inscribe plenamente con ninguna de estas posturas filosóficas, sino que más bien comparte algunos puntos de vista de cada una de estas tres escuelas de pensamiento. Como los idealistas, los adventistas creen que Dios es la realidad última y que la materia es un subproducto de la mente de Dios. Salmos 33:6 dice: “Por la palabra del Señor fueron hechos los cielos y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.” Fue la palabra de Dios la que proveyó al Creador energía que trajo al mundo a la existencia.
También creen que los conceptos a priori de verdad, belleza, y honor son absolutos. Todos estos conceptos se manifiestan en Dios que es absoluta verdad, belleza, honor, y bondad. Para aprehender la realidad de las ideas, los seres humanos confían en el intelecto y el razonamiento. Esta posición es congruente con la de Elena G. de White, que afirma que todo ser humano creado a la imagen de Dios está dotado de un poder semejante al del Creador – la individualidad y el poder de pensar y hacer...
El Idealismo sostiene que el profesor es el centro del proceso educacional y la persona más cercana a la Realidad Absoluta. Pues bien, los adventistas creen que Jesús, el Divino Maestro, es el centro y objeto de la educación adventista y que al conocerle, la brecha causada por el pecado puede ser eliminada y puedo disfrutar otra vez del compañerismo con Dios. Más aún, imitando al Maestro, mi carácter será hecho a la semejanza del Divino. Dios es el ideal que no cambia. Sus normas son universales y tienen universales aplicaciones.
Es también realista la filosofía educacional adventista en el sentido que sostiene que la educación debiera preocuparse de las verdaderas realidades de la vida en todos sus aspectos. El auténtico aprendizaje es el resultado de una activa participación del estudiante con el material del currículum. La autenticidad requiere del estudiante una comprensión que refleje (1) la construcción del conocimiento, (2) a través de una disciplinada pesquisa, (3) producir discurso, productos, y desempeños que tengan significado más allá del éxito en la escuela. En otras palabras, para que la educación sea válida, debe relacionarse con las reales realidades de la vida en todos sus aspectos. Los problemas y conceptos presentados en la sala de clases deben ser similares a los que aquellos estudiantes han encontrado, o son probables de encontrar, en la vida más allá de la sala de clases. Debe haber una conexión entre la sala de clases y la realidad.
Igual que el realista de sentido, creemos que la educación debiera animar a los estudiantes a obrar en conformidad no solamente con las lecciones de la naturaleza, sino con las lecciones morales, mentales y espirituales de Dios. Elena G. de White apoya este punto de vista cuando afirma que: “Transgredir su ley física, mental, o moral es colocarse fuera de la armonía con el universo, es introducir discordia, anarquía, ruina.” (White, 1903, p. 100).
La noción que tiene Juan Locke de la mente como una tabula rasa es particularmente relevante para el concepto del entrenamiento del joven. Los años formativos de los niños, de uno a siete, son muy importantes y los padres debieran dedicar tiempo y energía en moldear sus impresionables mentes. Puesto que los niños adquieren los contenidos de la mente a través de la experiencia, los padres debieran exponerlos a lo que es amable, puro, virtuoso y verdadero. Por ello, debieran guardar celosamente las avenidas del alma de sus niños. Los padres debieran introducir a los niños al amor de Dios como es reflejado y demostrado en sus propias vidas y como se revela en la naturaleza. La Sra. White amonesta:
Hasta donde sea posible, dejemos que el niño desde sus primeros años sea colocado donde esta maravillosa lección sea abierta ante él. Que contemple las gloriosas escenas pintadas por el gran Artista Maestro sobre el cambiante lienzo de los cielos, que se familiarice con las maravillas de la tierra y el mar, que observe los misterios revelados de la cambiante estación, y, en todos su trabajo aprenda del Creador (White, 1903, p. 100-101).
Pero también es pragmática. El conocimiento se arraiga en la experiencia. A nivel espiritual nivel, mi conocimiento de Dios se basa en la experiencia que tenemos con él. A nivel educacional, los estudiantes aprenden mejor cuando interactúan con el material presentado a ellos, especialmente en proyectos y simulaciones significativas.
Igual que los pragmáticos, los adventistas creen que (1) la educación es un proceso de toda la vida, (2) continuaremos aprendiendo incluso en la nueva tierra, y (3) los profesores deben internalizar en los estudiantes amor por el aprendizaje durante toda la vida. También creen que la educación debiera ser centrada en el educando y que el currículum y los métodos y estrategias de enseñanza debieran ser adaptados a las necesidades de los estudiantes.
IV. El Positivismo
Es una epistemología que surge a inicios del siglo XIX de la mano del pensador francés Augusto Comte y del británico John Stuart Mill.
Se caracteriza principalmente por extrapolar el valor de las ciencias particulares y el valor de la experiencia: cualquiera que sea el objeto de investigación se considera la experiencia como único criterio de verdad. Es un movimiento favorecido por el progreso de las ciencias naturales y aparece relacionado directamente con la revolución industrial: la ciencia es para la técnica y la industria un factor de progreso.
La corriente positivista replantea y busca la verdad en los hechos positivos o sea aquellos que pueden ser objeto de experiencia y mensura. Presenta una actitud agnóstica frente a los problemas de la metafísica o de la teología, y estos últimos suelen reducirse a cuestiones relacionadas con el sentimiento religioso. En cuanto a la investigación antropológica se reduce la génesis, explicación y justificación de los valores espirituales a cuestiones biológicas.
Esta epistemología surge como manera de legitimizar el estudio científico naturalista del ser humano, tanto individual como colectivamente. Según distintas versiones, la necesidad de estudiar científicamente al ser humano, nace debido a la experiencia sin parangón que fue la Revolución Francesa, lo que obligó por primera vez a ver a la sociedad y al individuo como problema de estudio científico.
Tiene como características diferenciadoras la defensa del método de estudio de las ciencias físico-naturales. A su vez, el objetivo del conocimiento para el positivismo es explicar causalmente los fenómenos por medio de leyes generales y universales, lo que lleva a que considere a la razón como mero medio para otros fines (razón instrumental). La forma que tiene de conocer es inductiva, despreciando la creación de teorías, a partir de principios que no han sido percibidos objetivamente.
Entre las críticas que se le hacen al positivismo es la incapacidad que pose el método de las ciencias físico-naturales para conocer su pretendido objeto de estudio (la sociedad, el hombre, la cultura). Estos objetos de estudio tendrían propiedades como la intencionalidad, la auto-reflexibidad y la creación de significado, que serían dejados de lado por la epistemología positivista.
Durante el siglo XX surge el Círculo de Viena, grupo de intelectuales que tuvieron como objetivo el alejar definitivamente a la filosofía de la metafísica, a partir del desarrollo de la lógica de Bertrand Rusell. De aquí se deriva el positivismo o empirismo lógico, que busca cimentar ya sea lógica o empíricamente todo lo que se dice desde la filosofía y la ciencia.
A poco andar, surgieron muchas críticas desde los mismos fundadores del Círculo de Viena. Karl Poper plantea que el objetivo de cimentar todo el conocimiento científico en lo empírico es irrealizable, cuestión que pronto es aceptada por el Círculo de Viena. De esta manera el positivismo lógico evoluciona hacia el racionalismo crítico, que se separa de aquél en cuando desprecia la inducción y vuelve a darle preponderancia a la teoría, y a la correspondiente deducción.
El positivismo pretende "atenerse a los hechos" y toma a la ciencia experimental como modelo de toda racionalidad. Pero paradójicamente, muchos positivistas han exaltado a la ciencia y a la humanidad en su capacidad de producir ciencia, que pueden ser considerados, en el fondo, románticos.
Es posible que sea Augusto Comte quien mejor represente al positivismo, tanto que podría ser considerado su fundador.
En conjunto, la ciencia positiva propone un nuevo modelo de racionalidad científica. Además, postula mantenerse dentro del terreno de los “hechos”, entendiendo esto último como las relaciones entre dichos datos (las “leyes” científicas). Las leyes dejan de ser “hechos” para transformarse en “generalizaciones acerca de los hechos”.
Se caracteriza por su agnosticismo, (desprecia la metafísica en tanto que considera incognoscible todo lo que se encuentra más allá de los hechos). Considera que la única guía para la humanidad y tomando los ideales de la ilustración, confía en el progreso indefinido. Defiende el utilitarismo.
Puede afirmarse que los ideales del positivismo coinciden parcialmente con los de Bacon, quien intentó recoger los primeros resultados de la revolución industrial. Pero el positivismo fue también un intento para remediar los conflictos sociales del siglo XIX.
Hay, en el positivismo, una relación notable con el empirismo, en tanto valoran la información que proviene de la experiencia. Pero hay una clara diferencia, para el positivismo es, sin dudarlo, un realismo: los sentidos toman contacto con la realidad y las leyes de la naturaleza expresan con conexiones ‘dominios’ y no simplemente hábitos subjetivos.
Concepción educacional del positivismo. Comte obligaba a seguir el método deductivo para poder enriquecer el conocimiento racional a expensas del experimental. Pensaba que los seres humanos no podían estudiarse o investigarse de manera individual, sino como parte de una totalidad que es la sociedad (la totalidad absoluta por su extremo).
El positivismo no condujo a ningún sistema de educación aunque sí derivó algunas tesis pedagógicas fundamentalmente a manos de uno de sus más conocidos representantes, H. Spencer, defensor del capitalismo y hostil a las ideas del socialismo. De su pensamiento se desprende una interpretación arbitraria de los hechos, un esquematismo extremo, la sustitución del análisis social por la clasificación de los fenómenos y el reemplazo de su esencia por el aspecto externo. Trata de encontrar, mediante las acciones de un individuo aislado la clave de todos los problemas sociales y sus conclusiones sirvieron para tratar de justificar las ideas biologizadoras en la pedagogía.
Spencer postula que la ciencia amplía incesantemente el conocimiento de los fenómenos naturales. Este conocimiento se va acumulando de una generación a otra y está latente en el educando. La tarea de la educación consiste en un proceso evolutivo en el que progresivamente se favorece el desarrollo de las aptitudes del educando para adquirir los conocimientos científicos útiles: Las cosas más útiles son también para el niño las más interesantes y las más sencillas de aprender porque, tal como la humanidad ha pasado, en el desenvolvimiento de su civilización, de la confusión a la claridad y de la mayor simplicidad indiferenciada a la mayor complejidad, del mismo modo la instrucción debe proceder de los simple a lo complejo, de lo concreto a lo abstracto, desde lo indefinido a lo definido. De este modo Spencer acentúa la importancia de las ciencias en la educación, llegando a un cientificismo.
V. El Naturalismo.
A mitad del siglo XIX aparece en Europa una nueva concepción enfocada a las ciencias biológicas. En Francia se llamó Positivismo y Naturalismo, sus representantes fueron Augusto Comte, Renán, Claude Bernand; en Alemania se denominó Materialismo, representado por Feuerbach, Straus y Vogt; en Inglaterra se llamó Evolucionismo, siendo sus protagonistas J. Stuart Mill, Darwin y H. Spencer.
* El Evolucionismo. Para dar explicación sobre el origen del hombre, el Naturalismo se basó en la Teoría evolucionista de Darwin y de Spencer.
* El Mecanicismo. Rechaza las ideas sobre la existencia de un Creador y Ordenador del Universo, sosteniendo que basta con la materia y el movimiento para formar todo el mecanismo del universo y asegurar su buen funcionamiento.
El Naturalismo es una interpretación puramente científica. Afirma que la educación debe medirse cuantitativa y cualitativamente, y que al depender de la Filosofía, la educación no tiene entrada en el campo de las ciencias objetivas. Sostiene también que las Ciencias Naturales son la única ciencia y sus métodos únicamente los científicos.
El naturalismo sólo puede apreciar el mundo natural, material, pero no una realidad de las actividades del alma humana, que son valores que se encuentran en la Filosofía.
El Naturalismo afirma que el proceso educativo es un desarrollo natural, sin meta alguna.
Tesis protestante: la educación es la obra de Dios sobre el hombre (el cual es radicalmente malo), la educación se obtiene de la forma y la materia del hombre.
Tesis de la tradición católica: afirma un daño, pero no radical, sino accidental.
En el Naturalismo evolucionista, se sobrepone la Ciencia sobre la Filosofía, desprestigiando a ésta al decir que la Ciencia siempre avanza, mientras que la Filosofía trata los mismos problemas siempre y no da solución a ellos.
Según los naturalistas, la Ciencia habla de manera sencilla y la filosofía con términos obscuros, complicados e incomprensibles. Lo que la ciencia no pueda resolver quedará en lo desconocido (Agnosticismo).
El concepto del hombre en el naturalismo. El hombre para el Naturalismo es sólo un producto de la naturaleza así como los demás organismos que habitan el medio ambiente. La vida espiritual del hombre es reducida a funciones psíquicas, y éstas a funciones fisiológicas; las cuales se explican como procesos biológicos; éstos procesos biológicos vienen siendo reacciones mecánicas solamente.
El carácter del hombre y su vida moral, su filosofía de la vida, se explican mediante la herencia física y social, por la selección natural y la adaptación al medio. Por lo tanto, el hombre es un animal perfeccionado.
Concepción educacional del naturalismo. El Naturalismo construyó una Pedagogía conforme a su filosofía de la vida. A H. Spencer puede considerársele como el principal protagonista de la educación naturalista. Ya anteriormente Rousseau había dejado las bases de la filosofía naturalista en su obra “Emilio”, señalando: “ Si queremos conocer al hombre como es, debemos buscarlo en la Naturaleza”.
Los puntos principales de su obra “Emilio” sobre la educación son:
1 La educación es para beneficio del niño.
2 El niño debe ser tratado como tal, de acuerdo a su edad y no como adulto.
3 La educación es un proceso de crecimiento y desarrollo físico y psíquico en el niño.
4 El método de instrucción deberá basarse en el desarrollo psicológico del niño.
5 La educación deberá ser una preparación práctica para la vida.
La teoría de la educación del Naturalismo está fundamentada en los descubrimientos biológicos, psicológicos y sociológicos, y no está apoyada en la filosofía.
Las Ciencias Naturales ocupan el lugar más importante en el plan de estudios, quedando solo subordinados los estudios culturales y humanísticos. Por lo que el plan de estudios propuesto por el Naturalismo incluye como principales materias las relacionadas a la naturaleza.
El método a emplearse en la educación de Naturalismo es el método inductivo. La Naturaleza es la gran maestra y ni los padres ni los profesores deben intervenir en el “trabajo de la naturaleza”, para que de ésta manera el niño tenga auto- libertad de auto-expresión y auto-descubrimiento. La única disciplina válida es “las consecuencias naturales”, las cuales enriquecen las vivencias del niño para que consiga resultados utilitarios y no morales.
Para el Naturalismo la educación es un proceso espontáneo de naturaleza pragmática, y descuida el aspecto espiritual del hombre. Compromete la esencia de la educación negando la importancia de la formación, de la guía, disciplina y el desarrollo de las facultades al interpretar los significados de la realidad solo según la naturaleza.
El fin de la educación en el Naturalismo. Los fines de la educación para el Naturalismo son la preparación y adaptación al medio ambiente de la vida presente, de ésta manera se estará apto para afrontar las necesidades de la existencia.
Para lograr lo anterior, el naturalismo se apoya en las ciencias biológicas, psicológicas y sociales. Los factores que actúan en la formación del hombre son: la herencia y el medio ambiente.
De acuerdo a la teoría de E=R, formulada por Thorndike: una vez determinado el estímulo “E”, es inevitable la respuesta “R”, el condicionamiento es la acción de las fuerzas exteriores sobre las interiores.
Axiomas educacionales del Naturalismo.
- La Naturaleza sensible es la grande e importante realidad.
- El hombre es un mero ser accidental, un producto material de la naturaleza.
- La ciencia única es la ciencia natural y el método para encontrar la verdad es el método inductivo.
- La filosofía es una ficción del entendimiento del hombre.
- La religión es el oscurantismo y la ignorancia.
- El significado de la vida es en base al utilitarismo.
- La vida social gira entre el individualismo y el colectivismo.
- La naturaleza es la gran educadora.
- La formación científica es el alma de la educación.
- La filosofía naturalista de la vida es el espíritu que conviene penetrar a la juventud.
- En las ciencias biológicas, psicológicas y sociológicas, es donde debe edificarse la futura educación.
Contribuciones del Naturalismo al Proceso Educativo. Realza la importancia de adaptar métodos al desarrollo natural del educando. De igual manera ha estimulado muchos experimentos en la Psicología del educando, principalmente en lo relacionado a Psicología infantil. Ha estimulado también la educación física y su valor en la salud y el desarrollo mental del individuo. Además, ha contribuido a despertar el interés por el estudio de las Ciencias Naturales, las cuales se han aplicado para avances científicos, a partir de los cuales se han obtenido grandes bienes a lo largo de la historia.
VI. El Materialismo.
Es el sistema que admite como sustancia única la materia y que afirma que el hombre procede de la materia cósmica. Las formas más destacadas del materialismo son las atribuidas a autores como Demócrito, Leucipo, etc., autores de la época antigua que presentan una visión mecanicista de la realidad.
La otra forma del materialismo es la aportada por autores como Marx, Engels, Lenin, Stalin, etc., que ha sido llamada también materialismo dialéctico.
Los filósofos de la escuela atomista definen que el ser está constituido de átomos materiales y éstos son eternos y toda realidad está integrada en ellos. La corriente materialista ha sido seguida por filósofos como Hobbes, Le Metrie, Marx, Engels y otros quienes dan por supuesto la eternidad de la materia con perennes transformaciones.
El materialismo de Dewey. Uno de los principales representantes de esta corriente filosófica en educación es el norteamericano John Dewey. Las bases de la pedagogía de Dewey están en su concepción de la vida y su filosofía:
- pragmatismo: la acción precede al pensamiento, por lo que la teoría resulta de la práctica. Todo lo que se refiere al conocimiento, la concepción de la vida, debe ser citado ante el tribunal de la acción. La verdad tiene carácter instrumental: servir a nuestra acción, para prosperar en la vida.
- experimentalismo: el método experimental es el único método con validez y debe ser aplicado en todos los campos del conocimiento. Todas las ideas, teorías o sistemas deben someterse a una prueba de experimentación de la convivencia antes de tomar una resolución.
- socialismo: toda concepción de la vida está dominada por las estructuras sociales y políticas.
Al seguir una filosofía socialista, Dewey se declara a favor de una concepción experimentalista de la vida porque la organización del estado lo ha obligado a ello. Este socialismo lo acapara todo, incluso a la moral de los individuos: “La moralidad y la socialidad son idénticas”.
El defecto capital de Dewey es la carencia completa de todo sentido religioso. Sin embargo, su filosofía ha sido de gran influencia para Estados Unidos, en donde se le considera como uno de los primeros filósofos. Su obra representa la forma pedagógica del pragmatismo experimentalista. Es el filósofo de la escuela activa. Sin embargo, su pragmatismo lo lleva a confundir la verdad con la utilidad y el éxito. Su experimentalismo tiende a ser a veces exagerado, Al afirmar que todas las ciencias deben basar su conocimiento en el método experimental, ya que éste no es el único método científico. También puede observarse un aspecto unilateral en su pedagogía al absorber al individuo completamente por el medio social. Finalmente, se le critica el hecho de poner al trabajo manual como principal factor de la vida social.
Al basar su reforma pedagógica en el experimentalismo, el pragmatismo y el socialismo, propone modificar la estructura de la escuela: organización, funcionamiento, programas, fines y métodos educativos. El método a emplear será el experimental; el fin social será el de preparar a los alumnos a una vida social de cooperación. Para ello, la escuela debe cambiar a través de un proceso de socialización. Los programas por su parte, incluirán ramas industriales, y la idea de formación será “aprender haciendo”. La formación moral, finalmente, la conseguirán por un método de régimen escolar que se llevará a cabo, ya no en instituciones, sino en “escuelas de trabajo”.
“Sólo una reforma pedagógica radical puede satisfacernos completamente”, señala. Con ello apreciamos que su sistema educativo es, como ya lo mencionamos, social radical, puesto que se encamina a la socialización total de la educación. Esta educación social radical debe combatir los métodos tradicionales de enseñanza y disciplina, la concepción de la cultura y los ideales individualistas que miran solamente hacia las clases superiores. Por lo tanto, la educación que propone es sin distinción alguna de clases sociales.
Para entender mejor lo expuesto en su concepto de la escuela activa, es necesario señalar que al referirse a la escuela pasiva señala que es anti-psicológica, y va en contra de la naturaleza que tiene el niño de aprender haciéndolo, viviéndolo. Es de igual manera antisocial, ya que no se concede participación al alumno, fomenta el egoísmo, haciendo un estudio individualista. El centro de la actividad de enseñanza es el maestro y el libro.
Por su parte, para la escuela activa, el centro de toda actividad pedagógica es el educando. La educación se logra mediante la cooperación y comprensión mutua y así se satisfacen también exigencias sociales y psicológicas. Para obtener el conocimiento es necesario practicarlo y darle un fin social, por ello, la escuela debe industrializarse, porque el trabajo industrial y manual constituye la base de la vida social.
El pragmatismo de Dewey lo lleva a confundir la verdad con la utilidad y el éxito. Su experimentalismo tiende a ser a veces exagerado, Al afirmar que todas las ciencias deben basar su conocimiento en el método experimental, ya que éste no es el único método científico. También puede observarse un aspecto unilateral en su pedagogía al absorber al individuo completamente por el medio social. Finalmente, se le critica el hecho de poner al trabajo manual como principal factor de la vida social.
* El Materialismo Marxista – Leninista. El materialismo marxista – leninista puede dividirse en materialismo dialéctico y materialismo Histórico.
* El materialismo dialéctico. El comunismo marxista nos presenta un materialismo científico, dialéctico, que señala que la materia lleva en sí, el germen de todo movimiento.
Luis Feuerbach, inspirador de las ideas de Carlos Marx y Federico Engels, en un inicio practicó el idealismo hegeliano; después el naturalismo y finalmente cayó en un materialismo ateo.
Sigue modelos del idealismo socialista panteísta hegeliano, donde la última realidad es la idea absoluta, la cual se desarrolla mediante una dialecticidad que supone tres fases: Tesis (la idea absoluta en sí); Antitesis (la idea fuera de sí = Naturaleza), y Síntesis (la idea para sí = el espíritu Absoluto).
A diferencia del idealismo que afirma que el hombre es lo aparente y manifestativo; el materialismo señala que la materia singular es el fenómeno y la realidad. La idea es solo un producto de la materia.
* El Materialismo Histórico. El materialismo histórico lo podemos definir como la aplicación del materialismo dialéctico a la historia. Entiende que la historia humana está regida por leyes férreas, fijas, como las que rigen todos los hechos de la naturaleza.
La clave interpretativa de la historia es el juego complejo de las condiciones materiales de la vida humana y los factores económicos. Engels dice: la producción económica y el ajuste social en que cada época histórica por necesidad deriva de ella, son la base de la historia política e intelectual de la época misma. El factor económico será entonces el que actúe de modo inevitable para crear las superestructuras.
El marxismo sostiene que no por ser el factor económico el que tiene la primacía, actúa únicamente él como factor activo y todo lo demás sea pasivo.
Concepción educacional del materialismo ateo. La educación es la piedra angular de la permanencia del comunismo. Su fin es promover el desarrollo de los intereses armónicos para que los individuos adquieran cultura y el conocimiento comunista. Todos los órganos educativos tienen la tarea de propagar la doctrina comunista.
El proceso educativo se orienta hacia el trabajo, la naturaleza y la sociedad. El programa escolar debe cumplir tres objetivos:
Un crecimiento rápido del número de los que pueden leer, herramienta necesaria para la difusión de la propaganda.
La instrucción técnica de los trabajadores industriales.
La destrucción completa de la religión organizada, sustituyéndola por la ortodoxia político-económica del comunismo ateo.
VII. El Existencialismo.
Para los existencialistas, todo lo que existe es en la medida que el hombre existe. Antes que el arte, la religión, la ciencia o la propia filosofía, está el hombre mismo cuya existencia precede a cualquier esencia que él pueda reconocer.
En general, el existencialismo procura filosofar a partir de la conciencia individual y de la propia circunstancia. Si el ser se desenvuelve en la existencia, entonces la primera preocupación debe ser el hombre y su vida en el aquí y en el ahora. Por ello., la educación debe incentivar al alumno para que examine la calidad de su propia vida y los contenidos educativos deben ser significativos para el ejercicio de la libertad existencial.
Su mayor representante es la filosofía de Jean-Paul Sastre, quien expresa su propósito de establecer el reino de los valores humanos aparte del reino material. De igual manera señala la necesidad de una verdad absoluta como fundamento de toda verdad.
El tema básico del humanismo existencialista de Sastre es la precedencia de la existencia sobre la esencia, rechazando la existencia de Dios y de la naturaleza humana. Si la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que hace. Su responsabilidad comprende a los demás, de ésta responsabilidad nace la angustia, que es el modo equivocado de eludir la angustia.
Para esta corriente, el hombre es libertad y con ella y por ella ha de construirse el mismo, ha de conquistar su esencia, crear sus valores, su Dios, su moral, el sentido de su vida, puesto que su destino está en sus manos. El hecho de que Dios exista confiere soledad y abandono al hombre, dando por consecuencia el rechazo de la moral adventista o laica.
Hay dos escuelas existencialistas, los primeros, que son los cristianos... y por otra parte, los existencialistas ateos. Lo que tienen en común es simplemente que consideran que la existencia precede la esencia.
El existencialismo destaca los siguientes aspectos como características del hombre:
La subjetividad del ser – para sí -, de la conciencia.
La libertad absoluta.
El abandono.
El hombre ha de proyectarse para ser, lo que él determine ser, pero con autenticidad.
El hombre ha de crear sus propios valores.
No existe “el deber-ser”, no hay modelos, la educación se basa en la factibilidad. Para algunos estas ideas han influido en las pedagogías que defienden el desarrollo autónomo del estudiante.
La pedagogía existencialista hace énfasis en el valor del hombre como individualidad que debe rechazar una conducta normalizada.
Repercusiones existencialistas en la educación. El existencialismo destaca los siguientes aspectos como características del hombre:
1 La subjetividad del ser – para sí -, de la conciencia.
2 La libertad absoluta.
3 El abandono.
4 El hombre ha de proyectarse para ser, lo que él determine ser, pero con autenticidad.
5 El hombre ha de crear sus propios valores.
A partir de esto, se han creado propuestas pedagógicas de carácter existencialista y algunas tendencias que encontramos en corrientes educativas actuales. Así, las pedagogías existencialistas sobrevaloran la subjetividad al grado de convertir lo relativo en absoluto. Afirman que lo importante es la espontaneidad. La verdad se confunde con la opinión, el educando es intocable en su singularidad, pues siempre tiene la razón.
Algunos aspectos positivos del existencialismo son:
1 Hace del educando el centro de la tarea educativa.
2 Otorga mayor respeto a su individualidad, su libertad, su creatividad y espontainedad.
3 Orienta el proceso educativo hacia la autorrealización personal.
4 Despierta la conciencia de todos los individuos de la comunidad educativa en la responsabilidad educativa.
5 Insiste en la necesidad de sinceridad y autenticidad.
Valor Educacional del Existencialismo. El existencialismo se enfoca en ayudar al niño a una más plena realización del yo basado en las siguientes proposiciones:
Yo soy un agente libre – libre para colocar las metas de mi propia vida. Yo soy un agente responsable – personalmente responsable por mis libres elecciones en la medida que se revelan en la forma como vivo mi vida.
Conceptos Básicos para el Desarrollo de una Filosofía Educacional
La Ciencia es el saber humano encargado de explicar un conjunto de fenómenos empleando la observación, experimentación, las hipótesis, éxitos que le permiten a la humanidad su progreso, gracias a la labor del científico hombre de éxito que armoniza la teoría con la práctica. En cambio, la Filosofía es otro de los saberes del hombre, que pretende dar solución a los grandes problemas que aquejan a la humanidad y que aún no han sido resueltos, siendo éstos de interés universal y objeto de profundas meditaciones racionales.
Como toda ciencia, la Educación se relaciona con todo tipo de saber humano con las ciencias humanas, las naturales, pero también con la filosofía, adquiriendo allí la denominación de filosofía educativa o filosofía de la educación.
La filosofía de la educación pretende la adquisición de capacidad para plantear problemas y formular hipótesis dentro del campo educacional, a la luz de la filosofía.
La fundamentación científica de la actividad educacional incluye, como aspecto necesario e inalienable, la reflexión filosófica acerca de la misma. Dicha reflexión, entendida de manera tradicional muchas veces de forma declarativa e irrelevante para la práctica como filosofía de la educación, debe ser superada o al menos complementada mediante su comprensión como instrumento teórico-práctico del accionar del maestro en el aula, entendida entonces como fundamentos filosóficos de la educación. De este modo, la filosofía podrá contribuir, a través de los fundamentos cosmovisivos, gnoseológicos, lógicos y sociológicos de la educación, a desenvolver la actividad educacional de un modo más conciente, óptimo, eficiente, eficaz y pertinente.
Veamos ahora algunos conceptos básicos para la aproximación al tema de la filosofía educacional:
La pedagogía axiológica se dedica a fomentar el conocimiento y aprecio de los valores para que el hombre adquiera una perfección de su persona. La labor educativa se enfocará a motivar en el educando el descubrimiento de los valores a través de la vida de hombres excepcionales del a nación y la humanidad. Además, la educación también se encargará de:
1 Fomentar experiencias individuales y colectivas que incrementen los valores superiores.
2 Orientarlos en la formación de la escala de valores.
3 Ayudarles a que se formen juicios estimativos de valor en todos los ámbitos.
La realidad en la conquista de los valores. La educación axiológica debe orientar a los educandos como es que se presentan y practican los valores en la realidad, y no tengan un rezago ni sientan un resentimiento o engaño al tratar de encontrar los valores tal y como ellos los pensaron que serían: amor perfecto, justicia perfecta, etc. A pesar de ello, los valores deben conquistarse aun siendo imperfectos; esto cuesta sacrificios, pero también nos da grandes satisfacciones.
El descubrimiento de los valores. La adolescencia es la etapa de la vida del ser humano en la cual suelen presentarse toda una gama de valores a prueba; es la edad en que todo se entrega en pos del valor. Cuando alguien capta un valor, su espíritu se inclina hacia él; él ahí la importancia del fomento de la educación de descubrir ese horizonte de valiosos valores desde ésta etapa de vida.
La educación debe cultivar todos los valores posibles, sin el predominio de unos, dejando a un lado el fomento y desarrollo de otros. El concepto 'educación' denota los métodos por los que una sociedad mantiene sus conocimientos, cultura y valores y afecta a los aspectos físicos, mentales, emocionales, morales y sociales de la persona. El trabajo educativo se desarrolla por un profesor individual, la familia, la Iglesia o cualquier otro grupo social. La educación formal es la que se imparte por lo general en una escuela o institución que utiliza hombres y mujeres que están profesionalmente preparados para esta tarea.
La educación está tan difundida que no falta en ninguna sociedad ni en ningún momento de la historia. En toda sociedad por primitiva que sea, encontramos que el hombre se educa.
Los pueblos primitivos carecían de maestros, de escuelas y de doctrinas pedagógicas, sin embargo, educaban al hombre, envolviéndolo y presionándolo con el total de las acciones y reacciones de su rudimentaria vida social. En ellos, aunque nadie tuviera idea del esfuerzo educativo que, espontáneamente, la sociedad realizaba en cada momento, la educación existía como hecho. En cualquiera de las sociedades civilizadas contemporáneas encontramos educadores, instituciones educativas y teorías pedagógicas; es decir, hallamos una acción planeada, consciente, sistemática. La importancia fundamental que la historia de la educación tiene para cualquier educador es que permite el conocimiento del pasado educativo de la humanidad.
Los conceptos básicos son los que siguen:
ESCUELA
La etimología proviene del idioma griego pasando por el latín; en latín se dice schola (pron.:"escola"), el étimo griego es la palabra: σχολή (pronunciación clásica: "eskolé"); paradojalmente en su etimología griega el significado era el del momento de recreo incluso de diversión, habiendo sucedido luego un deslizamiento de significado tal como se nota en la mayoría de los idiomas indoeuropeos modernos; el significado actual más frecuente es el de un "establecimiento público" en donde se dan enseñanzas.
La educación es un proceso que ofrece diversas modalidades de realización. Algunas veces se realiza en forma espontánea, especialmente cuando por imitación o adaptación refleja las personas tienden a reproducir ciertas costumbres; hábitos y actitudes de la comunidad en que se desenvuelve su existencia. Lo propio de este tipo de educación, llamada “espontánea”, es la imitación.
Sin embargo, no toda educación es refleja. Si así fuera, el desenvolvimiento de la personalidad humana podría tomarse anárquico y derivar, eventualmente, en procesos frustrados de culturización y socialización que harían inútil la función social de la educación.
Existe, en consecuencia, otro tipo de hechos educativos. Que se caracterizan por ser conscientes e intencionados y cuya finalidad es la adaptación e integración social de las personas mediante una fuerte contribución a la socialización humana.
Este tipo de procesos se realizan primariamente en la escuela, la que, junto a la familia, constituyen instituciones fundamentales de la primera educación.
La escuela es la institución básica de la educación formal. Por definición, en ella se concentran aspectos fundantes de la cultura y ella es, asimismo, una agencia de socialización e innovación cultural.
En la escuela, se combinan educación y magisterio y la sociedad civil deposita la responsabilidad de sistematizar y transmitir la herencia social, generando condiciones de innovación y cambio. Junto a la familia, la iglesia y las restantes instituciones sociales, la escuela es un mecanismo irremplazable de socialización, de educación y de desarrollo humano.
Para que haya escuela, no bastan la infraestructura, los planes de estudios, los maestros y los estudiantes. Es necesario que en ella se produzca una transmisión consciente del conocimiento acumulado y que la combinación metodológica que implica la enseñanza y el aprendizaje estimulen la libertad, la educabilidad y el desenvolvimiento de las nuevas generaciones.
Desde el punto de vista histórico-político-social, la escuela es un agente educativo que se define por su carácter normativo respecto a las regulaciones que la sociedad traspasa al educando. En este sentido, la escuela no tiene poder por sí misma, sino que lo obtiene por delegación de la familia, de la iglesia y del Estado.
EL ALUMNO
La educación es un proceso para cambiar al educando. Está dirigida directamente al espacio existente entre lo que el educando es y lo que puede llegar a ser.
"Con el fin de comprender lo que abarca la obra de la educación, necesitamos considerar tanto la naturaleza del hombre como el propósito de Dios al crearlo. Necesitamos considerar también el cambio verificado en la condición del hombre por la introducción del conocimiento del mal, y el plan de Dios para cumplir, sin embargo, su glorioso propósito en la educación de la especie humana... La obra de la redención debía restaurar en el hombre a imagen de su Hacedor, hacerlo volver a la perfección con que había sido creado, promover el desarrollo del cuerpo, la mente, y el espíritu, con el fin de que se llevase a cabo el propósito divino de su creación. Este es el objeto de la educación, el gran objeto de la vida" (La Educación, p. 12,13).
Como hijo de Dios, el estudiante es el blanco principal del foco educacional como un todo, debiendo ser amado y aceptado. El propósito de la educación adventista es ayudar a los estudiantes a alcanzar su más elevado potencial y a cumplir el propósito de DIOS para la vida de ellos. La respuesta del estudiante constituye criterio orientador significativo en la evaluación de la salud y eficiencia de la escuela.
El sujeto debe ser visto como alguien capaz de aprender, con voluntad propia que, una vez colocado bajo la guía del Espíritu Santo (por su propia elección), puede transformarse y transformar. Por tanto, necesita ser respetado y estimulado en su individualidad. Al interactuar con el profesor y colegas, en la construcción del conocimiento históricamente acumulado, deberá situarse de modo de interpretar la realidad circundante. Guiado por el conocimiento particular que, como sujeto institucional, cultural, social y espiritual tiene de Dios, podrá contribuir para su transformación y de la realidad.
Dios mira el interior de la pequeña semilla que él mismo creó y en ella ve encubierta la bella flor, el arbusto o el grande y frondoso árbol. Así ve él las posibilidades en toda criatura humana. Nos hallamos aquí para determinado fin. Dios nos dio el plan que tiene para nuestra vida, y desea que alcancemos la más alta norma de desarrollo. (Id., CBV, p. 397)
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena, agradable, y perfecta voluntad de Dios.” (Romanos, 12:2)
Basada en el principio de filiación divina, la educación adventista ve a cada ser humano como dotado de la facultad de aprender. Esta facultad es factible de desarrollo, cabiendo al sujeto hacer la elección entre desarrollarla o no. Como condiciones para este desarrollo, el texto bíblico encontrado en Deuteronomio, nos remite a una interacción entre el que enseña y el que aprende vía lenguaje: lenguaje verbal (de ellas hablarás), lenguaje expresivo sentado, andando, al acostarse, al levantarse; de forma constante), lenguaje no-verbal (a través de todo lo que haga parte del legado cultural de los israelitas: rituales, elementos domésticos y sociales, encontrados dentro y fuera del hogar).
“Estas palabras que hoy te ordeno estarán en tu corazón; las inculcarás a tus hijos, y hablarás de ellas sentado en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y al levantarte. También las atarás como señal en tu mano, te serán por frontal entre los ojos. Y las escribirás en los umbrales de tu casa y en tus puertas. (Deuteronomio: 6:6-9)
El alumno debe buscar como fin último el desarrollo de un carácter aprobado por Dios y el desenvolvimiento armonioso de su personalidad, puesto que se desean alumnos con un carácter semejante al de Cristo, conseguido por la influencia de la gracia divina. Es por eso que se espera formar personas que actúen en armonía con los principios y valores de nuestra cosmovisión, manifestando las siguientes competencias:
1. Manifestar fuerza de voluntad, equilibrio y dominio propio en su vida diaria.
2. Perseverar en la búsqueda sincera de la verdad y del conocimiento de Dios
3. Poseer un alto sentido de justicia y equidad.
4. Apreciar la belleza en la creación divina y la cultura.
5 Mostrar apertura, sencillez y humildad en sus relaciones interpersonales.
6. Manifestar compromiso con sus responsabilidades morales y éticas respecto de la sociedad y el entorno.
7. Enfrentar la vida con espíritu de superación, optimismo y confianza en la ayuda divina.
8. Ejercer un liderazgo e influencia positivos en su medio, a través de un servicio útil a la Patria, a la familia, a la comunidad y a la iglesia.
9. Utilizar el diálogo como herramienta en la convivencia y la resolución de conflictos.
10. Adoptar y promover un estilo de vida saludable.
11. Mostrar comprensión, tolerancia, benevolencia y empatía con el prójimo.
12. Cultivar de forma armónica sus potencialidades físicas, intelectuales, sociales y espirituales.
13. Tener un adecuado concepto e imagen de sí mismo(a).
14. Respetar y promover las normas democráticas y los derechos humanos básicos.
15. Enfrentar el mundo con un sentido de misión.
16. Aplicar destrezas indagatorias en la tarea de descubrir y conocer.
17. Enfrentar las exigencias académicas con responsabilidad y excelencia.
18. Privilegiar el trabajo en equipo, participativo y colaborativo.
19. Dominar destrezas básicas para enfrentar los requerimientos de la vida cotidiana.
20. Hacer uso de un pensamiento autónomo, crítico y reflexivo.
21. Ser capaz de hacer elecciones y tomar decisiones fundadas.
Los avances tecnológicos hicieron al mundo sin fronteras. Las nuevas relaciones sociales, a nivel micro y planetario, crearon nuevos conceptos histórico-geográficos, culturales, económicos. Por eso, se impone hoy una nueva concepción de la sociedad y, por tanto, del hombre, lo que implica un nuevo concepto de la escuela y de su papel social. Las fronteras de la ciencia y de la tecnología están dando lugar a la globalización de la globalización de la producción y de la cultura.
La escuela tiene la responsabilidad de estructurarse y atender al sujeto en este proceso de integración y transformación. Necesita estar alerta innovando en todos los aspectos, recalificando sus cuadros técnico y docente (pues la nueva postura educacional exige profesionales de hecho, conscientes de la responsabilidad de su papel delante de Dios y junto a la sociedad) y formando individuos autónomos, solidarios y críticos, capaces de enfrentar los rápidos cambios de nuestro sistema productivo y social.
El antiguo paradigma educacional se hizo incapaz de lidiar con los constantes cambios ocurridos en la sociedad en los últimos años. En consecuencia, el nuevo paradigma educacional sugiere que la escuela sea un ambiente que desafíe al sujeto a buscar no solamente informaciones, pero saber procesarlas, analizarlas, seleccionarlas, transformándolas en conocimiento y utilizándolas sabiamente en actitudes que demuestren su amor a Dios y al prójimo.
APRENDIZAJE
El aprendizaje es el proceso de adquirir conocimientos, habilidades, actitudes o valores, a través del estudio, la experiencia o la enseñanza; dicho proceso origina un cambio persistente, medible y específico en el comportamiento de un individuo y, según algunas teorías, hace que el mismo formule un constructo mental nuevo o que revise uno previo (conocimientos conceptuales como actitudes o valores).
Está estrechamente unido a la experiencia, pues al interactuar con el entorno el individuo adquiere conocimiento por medio de la experiencia que ello supone. También está unido al desarrollo humano: afecta y se ve afectado por los cambios biológicos y físicos, psicológicos, de personalidad, de valores, etc.
El aprendizaje conduce a cambios de larga duración en el comportamiento potencial. Este concepto se refiere al comportamiento posible (no necesariamente actual) de un individuo en una situación dada para poder alcanzar una meta. Sin embargo, el solo potencial no es suficiente: el aprendizaje necesita ser reforzado para que perdure.
lunes, 30 de junio de 2008
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